¿Qué es lo primero que viene a tu mente al hablar de arquitectura del futuro? ¿Construcciones al estilo Jetsons en cápsulas suspendidas en el cielo?

Arquitectura del futuro.

¿Qué es lo primero que viene a tu mente al hablar de arquitectura del futuro? ¿Construcciones al estilo Jetsons en cápsulas suspendidas en el cielo? De alguna manera, este concepto no está tan alejado de la realidad.

Vale la pena comenzar por decir que la arquitectura para el diseñador danés Bjarke Ingels es la ciencia y el arte de formar ciudades y edificios que encajen en nuestra idea de estilo de vida perfecto, y la arquitectura vertical no es la excepción.

Este concepto surgió a partir de la edificación del primer rascacielos en Chicago, el Home Insurance Building, y, claramente, Chicago y Nueva York ya no son las únicas metrópolis que se caracterizan por sus grandes rascacielos, el concepto ha comenzado a permear en la edificación de viviendas en numerosas ciudades del mundo.

Hoy en día los rascacielos no son esas antiguas edificaciones de las grandes ciudades, aunque siguen teniendo en común la necesidad de crecer hacia lo alto. Con el paso de los años y con la aparición de nuevas necesidades de vivienda, comunidad y convivencia, los grandes edificios pasaron de ser exclusivamente oficinas a convertirse en espacios residenciales.

La característica que más resuena sobre este tipo de arquitectura responde a la necesidad del crecimiento exagerado de las ciudades y a la reducción de superficies para crear espacios habitacionales horizontales.

La nueva tendencia arquitectónica apunta a crear espacios residenciales verticales que cuenten con todos los servicios y amenidades para tener el mejor estilo de vida en tu propia casa. Ya no es necesario perder el tiempo en el tráfico para llegar al gimnasio o para hacer compras, incluso para ir al cine; todo está al alcance de tu mano.

Un ejemplo que no puede dejar de mencionarse, es el edificio Burj Khalifa en los Emiratos Árabes Unidos que con 828 metros de altura, esta magna construcción es el rascacielos más alto del mundo. Lo interesante de esto es que es un complejo de usos mixtos, lo que significa que además de contar con servicios de hospedaje en el Hotel Armani y con el restaurante Atmosphere, también integra un área residencial de 900 departamentos privados y se espera que 35 mil personas vivan en el edificio.

Y no sólo se trata de un enorme edificio, sino que encarna también la aplicación de nuevas tecnologías de ahorro de energía y equilibrio con su entorno natural al contar con una fuente con un majestuoso espectáculo de luz, electricidad y plomería de vanguardia, los elevadores más rápidos del mundo y con extensas áreas verdes.

En Be Grand®, trabajamos con entusiasmo para ver numerosas variantes de diseño de las ciudades verticales que harán posible la existencia y funcionamiento de las megaciudades, y que además contribuirán, como hasta ahora, a la protección del medio ambiente.